jueves, 19 de octubre de 2017

Reseña: Fate Apocrypha


  • Año: 2017
  • Capítulos: 25
  • Estudio: A-1 Pictures
  • Género: Acción, Drama, Fantasía, Magia

Cuando luchar en bandos no tiene sentido

Sinopsis

Fate/Apocrypha tiene lugar en un mundo paralelo a Fate/stay night, donde el Santo Grial fue alejado de la ciudad de Fuyuki tras la Tercera Guerra. Una serie de sucesos marcarán el comienzo de una nueva Santa Guerra por el Grial en Trifas.

Trama y Desarrollo

En los últimos años la franquicia de Fate está más viva que nunca. No hay más que ver la cantidad de videojuegos y animes que ha conseguido. En animación, han aparecido Fate/kaleid liner Prisma Ilya (2013), Fate/stay night: Unlimited Blade Works (2014-2015), Fate/Grand Order: First Order (2016) y la trilogía de películas de Fate/stay night: Heaven’s Feel (2017-2018). Y aún quedan más adaptaciones, así que la rentabilidad de esta franquicia no parece que se acabará pronto. Si bien todas estas series han generado una gran cantidad de ganancias, no se puede decir que hayan demostrado tener una gran calidad argumental a excepción de la ya lejana Fate Zero (2011), la cual si bien tenía varios problemas les pasaba fácilmente por encima. Sin embargo, la mayoría tenían la suerte de estar adaptadas por el poderoso Ufotable. Al ser uno de los estudios con más recursos de la industria, ha dedicado cantidades absurdas de dinero en crear animaciones que se vean tan bien como una película. Pero ahora esta propuesta viene de A-1 Pictures, un estudio que no podría dedicar tanta pasta. ¿Podrá superar a sus antecesoras a pesar de esta limitación?

Dentro de su universo Fate Apocrypha sería una especie de spin-off, aunque no comparte personajes principales. Más bien toma los elementos básicos de la historia como es todo lo concerniente a la Guerra del Santo Grial. Para los que no hayan visto nada de esta franquicia les diré que se trata de una competición a muerte entre siete magos -llamados Master- y sus siete subordinados -llamados Servant- con el objetivo de conseguir el llamado Santo Grial, una reliquia legendaria que permite al ganador obtener cualquier deseo que pida. Cabe decir que esos siete subordinados son héroes del pasado que son invocados para el enfrentamiento, teniendo cada uno una serie de particularidades que les hacen caer dentro de siete grupos diferentes: Saber, Archer, Lancer, Rider, Caster y Assassin. Pero a diferencia de otras obras con el mismo punto de partida, aquí encontramos una diferencia: la guerra se libra entre dos bandos compuestos por siete personas cada uno. Por una parte, tenemos a la Facción Roja. Este grupo está formado por hechiceros seleccionados por la Torre del Reloj con el propósito de recuperar el Grial y vencer a los Yggdmillennia. Por otra parte, tenemos a la Facción Negra. Este bando está integrado por los miembros de la familia Yggdmillenia, dirigidos por Black Lancer y el cabeza de familia Darnic. Y en vez de situarse el conflicto en la ciudad de Fuyuki en Japón, nos trasladamos hasta Trifas, Rumanía.


En sí los juegos a muerte de Fate siempre han sido muy atractivos, pero Apocrypha decide duplicar la diversión al añadir el doble de participantes. Sin embargo, duplicar el número de actores que intervienen en la guerra también supone mayores riesgos en su apuesta. En cualquier historia manejar un número grande de personajes puede resultar problemático, ya que tienes que concederles tiempo en pantalla y hacer un trabajo de caracterización -y desarrollo si toca-. Y siento decirlo, pero se arriesgó demasiado. Antes de explayarme en detalle sobre esta cuestión, no obstante, voy a exponer otros problemas comunes a la franquicia

Uno de ellos es la cuestión de la exposición, un inconveniente que nunca han sabido resolver. En vez de ir proporcionando la información sobre las reglas de la guerra, la magia y otras cuestiones poco a poco en los primeros episodios y usando algunas situaciones para ilustrar, otra vez decide poner a dos tíos sentados mientras uno le explica al otro todo el asunto durante unos 15 minutos del primer episodio. Esto no solo es inconveniente para aquellos que no conozcan la franquicia sino que también es una manera torpe de exponer lo fundamental, ya que muchos probablemente se olviden al cabo de unos minutos de todo el rollo que han soltado. La misma torpeza aplica para dar explicaciones en medio del combate en vez de hacer que el personaje lo entienda por la situación en que se encuentra como por ejemplo el hecho de que Vlad III no entendía porque sus poderes habían disminuido dentro de la fortaleza de Assassin. Otra contrariedad es el hecho de que hasta el momento tampoco hayan sido capaces de informarnos e integrar adecuadamente sobre los aspectos mágicos de su mundo y lo concerniente a las habilidades propias de cada clase de Servant, hechos que más tarde serán aprovechados a modo de conveniencia en diferentes peleas. Y no, fan de Fate. Ni las novelas ni los videojuegos sirven de excusa para perdonar la incompetencia de los que están tras el anime. Cualquier adaptación animada debe valerse por sí  misma. Así que te puedes ahorrar el argumento barato. Si a todo esto le sumas el hecho de que constantemente están dando discursos y alabanzas vacías entre personajes, junto con hechos que ocurren de manera apresurada te queda un ritmo errático.

Aquí vemos a un simpático señor entregar su vida a un tipo que no conoce de nada.

El conjunto general no sería tan malo si lo mencionado arriba fuera el único problema, pero no es así. Apocrypha se plantea, en su primera parte, como una guerra entre dos bandos: Negro y Rojo. Desgraciadamente el enfrentamiento causa desilusión tras llegar a la mitad de la serie. A nivel de planteamiento y gestión me refiero y no por carencia de abundantes peleas. Se supone que el equipo Negro obtuvo secretamente el Gran Grial hace 60 años, de manera que tuvo la oportunidad de organizarse mucho mejor y planear de forma más concreta su estrategia general. No obstante, en casi ningún momento demuestran estar por encima de su enemigo ni mucho menos hacer movimientos inteligentes para hacerse con la victoria. ¿Qué estuvieron haciendo realmente todo este tiempo? No lo sé. Parece que estuvieron bebiendo vino mientras esperaban a que se retransmitiera esta lucha. Su incompetencia se demuestra en varios hechos. En primer lugar, su propio equipo de magos está formado por unos cuantos jóvenes que no han desarrollado todo su potencial y por sujetos que demuestran estar más ocupados en quejarse como Gordes o tener relaciones sexuales con su Servant como Celenike. Tanto uno como el otro solo causaron problemas y no consiguieron aportar nada a su equipo. En segundo lugar, los Servants del bando Negro son menos poderosos de media que los formados por el equipo Rojo. Es decir, que no fueron capaces de utilizar seis décadas en su favor para reunir un equipo mejor. En tercer lugar, la facción Negra obtiene un suspenso en su manera de gestionar las relaciones con los Servants y en controlar a sus aliados, pero también a la hora de trazar estrategias. Un ejemplo es el hecho de que Assassin vaya por su cuenta siendo de los Negros o que dos imbéciles se lleven mal con sus Servants tal como he dicho antes. Hasta Fate Zero (2011) sabía que debía haber comunicación entre Master y Servant, no es solo una relación de subordinación y obediencia. Pero eh, incluso los de Rojo siendo un poco más espabilados cometen el error de que se les escapa Berserker y los otros lo suman a sus filas. Y hablé de trazar planes, pero en realidad… ¡no los hay! Simplemente se lian a ostias en el campo de batalla como si fuera un choque de dos ejércitos medievales con su caballería pesada. O no, ni eso. En realidad, simplemente se basa en que cada uno luche con el primero que encuentre. Sin siquiera valorar que hay opciones más viables como luchar en parejas que aprovechen facultades de unos y otros, o hacer un proceso de reconocimiento para así valorar con quién batirse. ¿En serio se supone que esto es un relato épico entre dos facciones con intereses distintos? No porque me tiren un discurso propio de una epopeya voy a estar satisfecho.

Esto es chispa en una pareja de personajes

Si pensabas que acababa estás equivocado, tendrás que esperar un poquito más. Otro defecto grave que actúa en favor de Sieg y otros personajes principales es el hecho de que poseen un elevado “Plot armor” y cuando este no actúa simplemente saltan pequeñas conveniencias que les permiten caminar sin piedras por el camino. El caso de Sieg es muy similar al que ocurría con Shiro Emiya, ya que ambos están blindados ante posibles eventualidades. Al ser tan débiles y estar implicados tan directamente en el centro del conflicto tienen que protegerlos. Pero refiriéndonos a Sieg, este desde el principio es ayudado por varios personajes para sobrevivir: Astolfo, Juana de Arco y Siegfried. Uno le ayuda a escapar, otro le da su propia vida (¡sin conocerle absolutamente de nada!) y la última le protege de sus creadores. Pero por si fuera poco este personaje obtiene un power-up al ser capaz de convertirse temporalmente en Siegfried (alguna ciencia infusa actuaría) y más tarde obtiene a Astolfo como Servant porque por alguna razón extraña se gana el derecho a ser Master. También una vez le atraviesan el corazón y otra están a punto de matarlo, pero siempre algo actúa para evitar sus muertes. Pero estas conveniencias tan groseras se repiten también en otros de vez en cuando como el hecho de que Mordred resistiera un ataque final a plena potencia en la puta cara sin apenas recibir daños. Pero si hablamos de groserías, está la propia existencia de cargo de Ruler. Supuestamente este Servant actúa como juez para dirigir la guerra, pero… ¿en qué consiste exactamente su cargo? Pues no tenemos ni la más mínima idea. La mayoría de veces que se explica lo hace de forma muy ambigua o incluso se contradice. Un ejemplo sería una especie de reclamación a Shiro: “¡Deberías saberlo ya que eres un Ruler! No tenemos permitido salvar a los humanos o interferir con sus vidas”. Claramente no tiene sentido porque varias veces ha detenido a Servants como Espartaco, Drácula y Salomón con la excusa de que podrían causar grandes daños al mundo. ¡Te estás contradiciendo, gilipollas! Su modo de actuar es más bien arbitrario, en base a su moral. Algunos me pueden decir que actúa según unas reglas justas, pero si fuera así la guerra tendría que plantearse en otros términos y no dejando la posibilidad de que ambos bandos hagan planes para tender trampas al enemigo o reducir sus filas. Un ejemplo sería el hecho de que se apoderan de Berserker Rojo los de Negro. Si siguiera esas reglas habría prohibido eso porque es claramente injusto. O simplemente habría castigado a Karna por atacarle, cosa que no hizo. Y paso de cavar más fondo en su trama porque podría hacerle más daño, mencionando por ejemplo esa fórmula repetitiva de sacar un gran “mal” de manera que todos tienen que colaborar para derrotarlo tal como ha ocurrido ya tres veces con Espartaco, Drácula y Salomón.


Pero a estas alturas creo que debéis pensar que Fate Apocrypha es un cáncer que debe ser evitado y tampoco es así. Es malo sí, pero tiene un buen punto a su favor que lo hace al menos entretenido si apagas un poco el cerebro: la acción. Si algo tiene la serie es acción por un tubo, sobre todo en los capítulos en que se encuentran ambas facciones. Pero hasta en cada capítulo suele haber alguno, aunque es verdad que muchas carecen de peso narrativo. Las batallas cuentan también con una gran variedad gracias a que cada clase supone un tipo diferente de luchador: espadachín, arquero, lancero, asesino, hechicero, etc. Además cada uno está dotado de diferentes poderes de acuerdo a su leyenda o a las propias invenciones del autor. Cada uno posee su propio as en la manga que puede darle la vuelta al combate. Los ataques mágicos, por supuesto, están muy presentes. De ahí que se empleen tantos efectos visuales, con luces de todos los colores. Si bien a veces demuestra tener problemas con las escenas de acción por la falta de frames claves y saturar un poco la pantalla con tantos efectos especiales, creo que se mantienen bien durante la mayor parte del tiempo. Son poco más que espectáculo sin mucha estrategia de por medio, pero al menos te divertirás viéndolas. Y debo decir que algunos encuentros pueden ser muy entretenidos como el de Kairi vs Dra. Octopus, siendo la segunda embestida por un auto. Y justamente este personaje es de los que más utilizan más el coco y posee un rango variado de armas útiles. Pero también hay otros como Vlad III vs Karna con más epicismo. 

Personajes

Tal como dije hace unos cuantos párrafos, la cantidad tan enorme de personajes de este anime al final le ha ido en contra. Hablamos de unos veinticinco participantes en esta guerra, aunque el peso de la historia lo tengan menos de la mitad. Nuestro protagonista sería un homúnculo llamado Sieg, el cual escapa del castillo de la familia Yggdmillenia porque no desea morir. Debido a que se trata de un personaje sin mucha personalidad ni trasfondo, con un diseño soso no tiene mucho atractivo. No obstante, su evolución me pareció correcta porque encuentra su motivo para actuar después de desear vivir. Influencia recibida por tres personajes clave que son especialmente virtuosos. El problema es que tal como ocurre con Shiro Emiya -asqueroso moralfag, por cierto- es un personaje que recibe un trato de favor solo por ser él y eso quieras o no invalida la evolución conseguida. Es como jugar a un videojuego con todas las facilidades desde el principio. Ni tiene mérito ni es justo. A su lado encontramos a Ruler, quien es un personaje que se caracteriza por su papel de juez (es decir, actuar como le sale de las pelotas) con el que busca llegar al mejor resultado posible. Es una mujer bondadosa y amable que no duda en ayudar a quien esté en apuros, pero sinceramente no hay mucho que decir de ella. Es muy similar a Arturia y esta es más carismática que ella, así que tampoco me levanta gran interés por su persona. No tiene nada particularmente malo (excepto el mencionado papel), pero tampoco nada muy bueno fuera de tener una relación con Sieg.

En la Facción Negra tenemos sin duda alguna los peores representantes de esta contienda. Para empezar, todos los Masters son malos personajes ya sea por sus propias características o por su irrelevancia (de pésimo a menos malo): Gordes, quien se caracteriza por ser un inútil, desconfiado y desagradable; Celenike, una depredadora sexual que le gustan los traps; Reika, una prostituta que le gusta jugar a las familias felices; Roches, un crío que acaba siendo sacrificado y no tiene ninguna relevancia; Darnic, el líder de la familia que solo vive para obtener el Grial, siendo un incompetente como líder; y Caules, un chaval tímido e inseguro que acaba por ayudar un poco a Franken, pero su relación es demasiado breve. Tal vez Fiore se libra por tener una relación más encantadora con Quirón y tener un objetivo entendible para querer el Grial. En cuanto a los Servants, nos topamos con que varios presentan insultantes cambios respecto a lo que serían sus historias reales o ficticias. Puedo tolerar cambios hasta cierto grado para dar una visión diferente de un personaje histórico, pero lo que no se puede es convertirlos en algo que apenas se parece a lo que era. En especial, aquí nos topamos con que convierten en waifus a Frankenstein, Astolfo y Jack el Destripador. La primera es una especie de animal -emite gruñidos, no digo más- que lleva un vestido de novia. Debido a este detalle me ha sido casi imposible tomarme en serio su drama, hecho que empeora porque solo tenemos un flashback recortado que no nos explica porque su creador la tomó como un monstruo. Astolfo es un caso aún más irritante por mucho que tenga una base de fans considerable. Bien por ellos si les gustan los traps, pero este personaje es una nena moe que suelta siempre frases estúpidas. Ni tiene carisma alguno ni nada. Es hasta mejor Franken, quien al menos obtiene un pequeño desarrollo. Pero Jack se lleva el premio gordo por estar representado como una cría sanguinaria que va en tanga. Sí, no solo le cambiamos el sexo sino que también la convertimos en una niña sexualizada. Siegfried se sitúa justo delante de Franken. Su mejor punto es tener un buen diseño, pero su desarrollo es abrupto y no se entiende porqué se convirtió en un héroe que cumplía con los deseos de todo el mundo. A continuación, está Salomón. Un personaje cuyo diseño me recuerda a cierto personaje de la franquicia Final Fantasy, pero al menos está bien. El problema es que excepto en un capítulo el personaje es casi el más irrelevante. Aparte su deseo era algo contradictorio con las razones que tiene tras la construcción del Golem definitivo. Un escalón más arriba estaría Vlad III, quien sería el héroe nacional de Rumanía. Orgulloso, honorable y elegante, un rey en toda la palabra. Además su propio orgullo le hacía rechazar esa leyenda que le convierte en Drácula, dándole otra faceta. El problema es que termina convirtiéndose en una marioneta por el deseo de Darnic, siendo destruido y sin conseguir nada. Quirón está bien porque es un personaje que tiene sus virtudes frente a su ama, pero también tiene una faceta de mentor para Aquiles.


En la Facción Roja este asunto cambia para mejor y contamos con una facilidad porque solo tenemos dos maestros. Sin duda, el mejor equipo de dos es la pareja formada por Mordred y Kairi Shishigo. ¿Conoces ese momento en el cual dos personas se entienden tan bien que notas una especie de reacción química? Aquí se cumple muy bien. Las interacciones entre estos dos personajes son muy buenas debido a que sus personalidades se complementan bien. Comparten ciertos rasgos como ser tipos duros y mostrar cierto placer por luchar, pero también se diferencian por otras cosas. Por ejemplo, Kairi es más cauteloso y sensato a la hora de luchar, sin meterse innecesariamente demasiado en la boca de lobo. En cambio, a nuestra rebelde amiga le encanta saborear un buen combate sin importar el peligro. De otro lado, puedes ver las divertidas conversaciones que tienen cuando hablan más de sí mismos o de lo que quieren. Tanto de un lado como del otro. Lo mejor es que ambos confían el uno en el otro, adelantándose en cierta medida a lo que necesitan. ¡Y eso que Mordred es bastante individualista y posee un fuerte carácter! Pero ella le acepta y trabajan para un mismo objetivo. Sin duda, una buena pareja. El segundo grupo lo componen Shiro y Semíramis, los antagonistas de esta historia. El primero es un supervisor de la Iglesia que participó en la anterior Guerra del Grial. Es un tipo estoico que siempre tiene una sonrisa en el rostro, por lo que sus intenciones o emociones son difíciles de leer. En verdad tiene poca expresividad. Él representa al antagonista en la sombra, pero no posee mucho más atractivo. Su Servant es una antigua reina de Asiria que desea obtener el favor de Shirou. Tal parece como si estuviera encaprichado de él, pero tampoco es una mujer que se deje menospreciar por su orgullo. La relación entre ambos… está bien. No puedo añadir mucho porque no me generan una gran impresión. El resto de héroes tienen una caracterización más pobre y se sostienen más por su atractivo de ser antiguas leyendas. Aquiles, Shakespeare y Karna tal vez resaltan un poco más en el grupo por tener alguna rivalidad o relación con algún enemigo. Atalanta, en cambio, es olvidable porque no tiene nada que ofrecer más que su habilidad con el arco. Por último, Espartaco es el peor de todos por ser solo un palurdo que repite “opresores”. En vez del inteligente hombre que era en vida, tenemos un imbécil que disfruta con el dolor. Igual que una especie de masoquista. Incluso llega al punto de ir contra su propio ideal al intentar destruir una ciudad llena de habitantes.

PD: La relación entre Mordred y Kairi está mejor explicada aquí: Parejas con chispa: Mordred y Kairi

Conclusión

Tranquilos, lectores furiosos. Sé que he publicado esta reseña sin que haya terminado la serie, pero sinceramente no hay ninguna probabilidad de que la serie mejore su nota porque ha acumulado demasiados problemas ya. Hemos completado casi 2/3 del anime y no muestra signos de mejora sino de empeorar, así que no tenéis razón para enfureceros. Si dado el caso mejora la serie, por supuesto haré el favor de corregir lo que toque, pero mientras... no.

Pero lo dicho sino eres fan de la franquicia no te la recomiendo ver a no ser que seas amante de la acción porque en ese caso puede que te guste. Yo mismo disfruto verla, pese a que me tiro de los pelos. Siguen ganando las risas. Solo tienes que darle al interruptor de "Off", aunque quizá te puede mosquear el hecho de que pretenda tener alguna clase de valor intelectual.

Calificación: 4

4 comentarios:

  1. Este anime creo que entra en la categoria de ser tan malo, pero tan malo que se convierte en bueno por justamente ser muy malo jejeje.

    Buena reseña amigo. Saludos

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    1. Bueno no es tan desastroso como para ser castigado duramente, pero se nota que la adaptación animada cortó varias cosas lo cual empeoró de por sí el flojo trabajo de la novela. Gracias a ti por leerla.

      Saludos

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    2. La mejor parte es el final

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  2. Yo tengo a fate/zero en un altar y esperaba algo igual de bueno, por eso no sabia si la serie era realmente mala o solo a mi me lo parecia

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