domingo, 11 de junio de 2017

Reseña: Natsu e no Tobira


  • Año: 1981
  • Duración: 1 hora
  • Estudio: Madhouse
  • Género: Drama, Romance

Tras el verano 

Sinopsis 

El inicio del verano llega a cierta academia francesa que tiene por protagonista a Marion Fiesse, un joven guapo e inteligente que goza de bastante popularidad. Marion se define como una persona racional y desprecia los sentimientos como el amor, pero un buen día se topa con una noble que le hace cambiar su perspectiva frente a esto. Así mismo dentro de su grupo de amigos, las cosas se tuercen.

Conocer el amor no es suficiente

Cierto día, cuando estaba haciendo mis listas para ver anime, me topé con esta película de corta duración. Se trata de una adaptación de un manga de Keiko Takemiya (Terra e...), autora de shojo y pionera en el género del shonen-ai. En la película podemos ver sus interesantes contribuciones al medio, pero vayamos con la historia en sí.

La película abre con una intrigante escena donde dos jóvenes se baten en duelo mientras cuentan los pasos y se giran para disparar. En este momento el que parece ser nuestro protagonista intenta pararlos. Por lo tanto, vemos como la película utiliza una narrativa circular para incrementar nuestro interés. Esperemos que con razón, ¿no? Luego hay un retroceso en el tiempo y nos situamos a inicios de las vacaciones de verano. La historia parece estar ambientada en un internado francés del siglo XIX  que pone su atención en un grupo de chicos. Los preceptos y normas de la escuela no son de su agrado, así como tampoco sus estrictos tutores que no se rigen por criterios más lógicos. Todos los miembros del grupo están bastante de acuerdo con la idea de que la razón es la base y su líder habla con bastante desprecio del amor al ser un sentimiento cuya lógica se nos suele escapar.

Precisamente, el tema principal en esta obra es el paso a la madurez a través del amor y las consecuencias de este. La adolescencia suele ser una etapa de nuestras vidas complicada, pero muy importante. Y si algo se suele asociar a ella suele ser el amor. El encuentro del protagonista con una mujer, Sara Vieda, supone un paso en esta dirección que anteriormente él rechazaba. La verdad primero hay que entender que Marion es un chaval que odia a sus padres, especialmente a su madre que por las cartas que le manda tiene un amante. Por ello tiene una mala imagen de las mujeres y no confía en ellas, lo que le causa cierto miedo y rechazo cuando se habla de amor o sexo. Muy en el fondo ama a una chica llamada Ledania, pero no quiere interactuar con ella y rompe sus cartas. Por ello, Sara tomará el rol de maestra para enseñarle que las relaciones amorosas pueden ser maravillosas y que no tienen porque rechazar por automático el amor. No debe ser tan egoísta y ocultar sus sentimientos sino expresarlos para sentirse mejor consigo mismo.

Una vez acepta este hecho y mantiene una apasionada relación la susodicha durante una semana, el chico gana confianza en sí mismo y es mucho más extrovertido. Antes de nada me gustaría resaltar el hecho de que retratan la relación entre un joven menor de edad y una mujer de mediana edad. Algo muy atrevido e inusual, al ser una romance prohibido. Por su parte, sus amigos son ignorados durante esa semana y no casi todos no ven con buenos ojos su relación con una mujer tan mayor. En realidad ellos mismos también tienen sus problemas problemas amorosos: Lind y Jack compiten por el amor de Ledania (la chica enamorada de Marion), y Claude está confuso porque tiene sentimientos amorosos por Marion. Por su parte, Lind es un hombre que busca ganarse un status y para él Ledania, hija de un político, es un buen partido; y por otra parte, Jack ama a Ledania sin ninguna pretensión más que ese sentimiento. El caso de Claude es más grave porque él no entiende lo que está experimentando por Marion y nadie puede ayudarlo, encontrándose solo y muriéndose por dentro al ver a la nueva pareja. Aquí también vemos el primer indicio en el anime de un amor homosexual expresado por Claude.

Con una historia dramática que levantaba el interés del espectador y que se atrevió a introducir temas tan polémicos y frescos dentro del anime, ¿cómo no podía ser una obra, al menos, superior al promedio? Por desgracia, esa historia no podía salir bien por un solo motivo: no había suficiente material y tiempo para desarrollar y profundizar de forma apropiada esa historia. Una película de apenas una hora no podía ofrecer un resultado satisfactorio sino, por lo menos, una miniserie de seis episodios. Los problemas derivados de esta falta de contenido son, en primer lugar, la falta de caracterización para casi todos los personajes. Sin establecer cómo son los personajes centrales y sin tiempo para hablar sobre sus dilemas y problemas no podemos empatizar adecuadamente con ellos. Por ejemplo, Claude solo da referencia a ese amor por Marion mediante una imagen suya en un pequeño momento y luego pasa al drama de verle sufrir porque Marion está con Sara. Apenas sé nada de él y no se responden preguntas cruciales: ¿Qué hizo que se enamorara de él? ¿Desde cuando está enamorado? Así igual con los otros cuyos amores y problemas se plantean en base a pequeños momentos porque no hubo tiempo para establecer nada.

Los eventos se suceden de forma demasiado rápida y, por ello, también la historia de Marion no cautiva lo suficiente. Sabemos porque siente rechazo a las mujeres, pero se aborda el asunto de forma algo superficial. He de alabar que ciertos momentos y la expresión de sus miedos por medio de imágenes sea acertada, pero el problema no desaparece. Luego su transformación gracias a la noble -que en realidad no es más que un plot device cuyo propósito es propiciar el cambio- es inmediato y no se nos muestra toda esa maravillosa semana que vivió. Puede que un enamorado con locura cambie mucho, pero normalmente el cambio se dirige hacia la persona amada y no tanto con los demás. A continuación todo toma un rumbo demasiado muy exagerado y propio de una telenovela porque surgen conflictos de grave importancia como la muerte de Claude o el duelo a muerte entre Lind y Jack. ¿Cómo demonios pueden ser tan exagerados para que estos conflictos intenten acabar con la muerte? Lo siento, no es convincente tanta exageración para causar impacto. Por último, el final termina con la llegada del otoño y el fin de ese amor veraniego que no acaba bien porque no tengo la impresión de que sirviera para mucho. Marion intentó salvar a sus seres queridos, pero resulta herido y nada nos dice si aprendió que ese amor ingenuo que no toma en cuenta las consecuencias puede ser peligroso. Aunque lo hiciera, como dije, el tono era desmesurado para lo que pretendían convierte en ridículo el mensaje y temas de la obra. Sin duda, este largometraje fue interesante, pero desde el principio estaba condenado a quedarse corto.

En cuanto a los valores técnicos, la calidad del anime es un poco pobre para ser una película. Los diseños de personajes se ajustan al modelo del shojo: chicos muy femeninos, piernas largas, pestañas cuidadas, piel lisa, etc En resumen, sus rasgos enfatizan la belleza de los personajes, pero son muy parecidos entre ellos. El fondo es generalmente borroso y no llaman la atención, excepto ese campo de flores rojas donde tiene lugar el duelo. Si hay algo a destacar es cierta escena donde el espectador se sitúa detrás de la ventana y ve a Marion y Ledania hablar bajo la lluvia. Pareciera como si nosotros estuviéramos físicamente ahí viendo la escena. La música está compuesta por Kentaro Handeda, cuya partitura es una mezcla de violines, saxofón y piano. Esta banda sonora tiene un toque místico dotado de mucha preciosidad. Digamos que me transmite bastante bien la impresión que tengo del anime.

Calificación: 5,5

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