miércoles, 21 de septiembre de 2016

La necesidad de la crítica y el fan del anime y cine actual

Saludos a mis lectores. ¿Un miércoles agotador? Espero que no porque hoy quiero explicaros algo de suma importancia y, de paso, cumplir con mi promesa de escritor de variar entre los artículos que subo a este blog. 

Muchas veces os habréis topado con que no estáis de acuerdo con lo que opina alguien y, de repente, os suelta una frase muy conocida por todos, tanto que puede ser tildada de manida: "Respeto tu opinión, pero todos tenemos puntos de vista diferentes". La gente no para de usarla (o alguna de sus variantes) como un mantra o doctrina religiosa. La dan por cierta sin ponerse a cavilar unos minutos en que esta frase. En realidad, en sí parece no estar mal, pero la gente la usa a modo de "Tu opinión y la mía son igual de respetables". Si de verdad la cuestionaran se darían cuenta de algo muy simple: No todas las opiniones valen lo mismo. Nadie niega que nuestras opiniones pueden ser diferentes y vemos las cosas desde distintos ángulos, pero esto no otorga el mismo valor a todas por igual. Por ejemplo, si yo digo: "Este coche es bueno porque es rojo" y otro dice: "Este coche es bueno porque es atractivo, barato y tiene un buen equipamiento". ¿Qué juicio crees que está mejor fundamentado? Claramente la segunda y no hay que ser muy listo para verlo. No 


¿Pero por qué digo esto si parece tan elemental? Pues mirad, mucha gente (y seguro algunos de vosotros) la usa de manera cotidiana u ocasional para escapar de las críticas e intentar hacer oídos sordos cuando estas no gustan. Se escuda en que uno debe respetar las opiniones de los demás para no hacer frente a una serie de argumentos expuestos. Pero antes de nada os hablaré de que es una crítica. Una crítica es un juicio o apreciación acerca de un hecho, fenómeno o cosa tras un análisis o estudio. Y esta crítica se apoya en una serie de argumentos o razones para fundamentar este juicio. Como se puede entender una crítica puede versar sobre cosas diversas, como por ejemplo animación o cine. No es muy diferente de una opinión fundamentada, ya que esta a diferencia de una simple opinión toma como apoyo argumentos para defender algo y no expresan solo preferencias. Algo totalmente incompatible con ese odioso lema y con otros tantos comentarios estúpidos como: "A todos nos gustan cosas diferentes y, por tanto, no podemos juzgar", "Solo es entretenimiento, no hay porque criticar nada", "No lo veo así", "No es para tanto", "Criticar es malo porque no respeta el trabajo del autor", "Para qué lo ves sino te gusta", "Analizar algo es perder el tiempo" y muchas chorradas más que dicen los fans de cualquier serie que les haya agradado y no saben por donde salir o no se quieren esforzar para defender aquello que dicen amar.  Para muestra os dejo aquí algunos inteligentes comentarios en una crítica a Re: Zero.


El fan del anime y cine actual está totalmente anclado en esta forma de pensar mediocre. Incluso yo casi caigo en ese tipo de pensamiento cuando hace bastantes años me aficioné a este mundo lleno de intrigantes historias y mundos por explorar. Sin embargo, no habíamos llegado a un nivel de degradación semejante en ambas industrias. El caso es que el típico aficionado está en un estado parecido, quizá incluso muy influenciado por estos nuevos productos cuya calidad va mermando. Este otaku o friki estará contento mientras obtenga su buen fanservice, sus waifus, sus cartones con apariencia de personajes, su romance idealizado y cute, y con, simplemente, entretenerse sin ver más allá. No pretende extraer alguna enseñanza o mensaje de aquello que ve, no le importa la calidad de las historias que está disfrutando y no aprecia el esfuerzo de creadores de contenido que sí se esfuerzan en crear productos de calidad. De ahí que su odio por la crítica sea brutal y se contenta con hacer oídos sordos de aquello que no le gusta para no aceptar la realidad. Por culpa de este tipo de aficionados -y sobre todo los japoneses en el caso del anime- estamos en un período de decadencia para los artistas de verdad mientras que los éxitos comerciales se llenan de gloria y palabras bonitas, aunque no tengan nada especial.


Y diréis algunos "¿qué tiene de malo solo buscar entretenimiento?" En sí, buscar entretenerse no es malo. El problema llega cuando uno otorga valor a cosas que, con un simple análisis, no merecen la pena y se fomenta que se produzcan más de este tipo de obras. De ahí que cada temporada de anime o cada semana en taquilla veamos montones de películas y series que no aportan nada diferente y estén vacías. El hecho de no apreciar la calidad está provocando que cada vez haya más y más de esto y, cada vez menos, haya más de lo otro. Por eso os pido que, al menos, intentéis juzgar aquello que veáis. Os ruego que busquéis algo más que entretenimiento barato. Intentad exponer vuestros argumentos para apoyar vuestro punto de vista en vez de lloriquear o haceros los ofendidos cuando critican vuestra serie favorita. ¿Hay personas que se dedican a hatear? Sí, pero también pueden tener razones convincentes y no por ser unos odiosos invalidáis toda su argumentación. Si empezáis a ser críticos, notaréis poco a poco los beneficios de esto. No solo la industria poco a poco se pueda ir recuperando y se llegue a apreciar el trabajo de personas que lo valgan y estas hagan más trabajos sino que tú, como persona, también conseguirás un cambio positivo. Sin más, me despido y no seáis autocomplacientes. 


2 comentarios:

  1. Igual toda subcultura nerd (animación, cómic, ciencia ficción, fantasía, efectos especiales, etc) actúa con un fanboyismo gigante que resulta en una terquedad tremenda entre la mayoría. No es algo propio del anime pero este sí tiene sus propias particularidades: industrialmente está diseñado aún más para el consumo antes que la apreciación de la obra. De los «seasonal watchers» hay una parte importante que te ve más de 10 series las cuales las verdad mucho no les gustan, pero las siguen porque hay tal detalle de animación que les agrada, tal personaje que está bueno, pertenecen a un sub-sub-género que les gusta o la premisa es en sí llamativa. Están tan acostumbrados a dejarse llevar por detalles pequeños que cuando les llega algo un poco más diferente a la norma, te las celebran como si fuesen oro. Más allá de que quizá estas obras no funcionen como un todo. Esto sumado a que no tienden a ver obras fuera del anime y les queda una vara estandarizada en lo que ven temporada a temporada.
    La boludez de «no hay anime malo, solo anime para diferentes personas» viene de que la oferta de los estudios está muy pensada para mercados de nicho. Desarrolladas para que les guste a cierto target particular, la gente tiende a pensar «es otro romance pedorro, pero quizá a mi amigo fan del shoujo le guste».
    El problema va más por la idiosincrasia consumista (y fetichista) e insegura ante la crítica del otaku. De ahí parte una industria que posiblemente solo subsiste a gran escala por parte de este grupo. La solución es expandir el mercado más allá de estos más que esperar que cambien, aunque el riesgo económico es bastante grande.

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    1. Buenas, desde mi punto de vista pienso que cuando "creen" ver algo ligeramente diferente explota su interés y empieza ahí ese fanatismo absurdo. Sobrepiensan la serie y los psedocríticos que pululan por Youtube no hacen más que influir negativamente en su comportamiento. Y es cierto que la mayoría de fans del anime no suelen ver otra cosa que no sea anime y por eso cuando los sacas de ahí no tienen ni puñetera idea cuando ven cine o cartoons, tildándolo de aburrido.

      Yo también creo que es necesario extender el mercado a otros países y personas porque la gente está tan encerrada en su forma de pensar que no ven más allá, sin cuestionarse a sí mismos. De verdad la industria y los fans están llegando a tal punto que de aquí a unos años quizá no hay artistas que valgan la pena porque imitaran los modelos y obras decadentes de este tiempo. En serio, quiero ver un cambio ya sino esto terminará por ser peor.
      Saludos

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