• Año: 2019
  • Capítulos: 25
  • Estudio: Kinema Citrus
  • Género: Acción, Comedia, Drama, Fantasía

La necesidad de desquitarse 

Sinopsis

Los Cuatro Héroes Santos son un grupo de jóvenes del Japón actual que son convocados al reino de Melromarc para convertirse en sus salvadores. Melromarc es un reino que sufre por las Olas de Calamidad, un misterioso fenómeno donde cientos y miles de monstruos arrasan la tierra y hacen daño a los ciudadanos cada cierto periodo de tiempo. Los cuatro héroes reciben respectivamente una espada, una lanza, un arco y un escudo para vencer a estas Olas. Entre ellos destaca Naofumi Iwatani, un joven otaku que por desgracia recibe la maldición de ser el “Héroe del Escudo”. Armado con un pobre escudo y falto de experiencia, Naofumi empieza su aventura con muchas más dificultades.

Cuando creía que nadie estaría a su lado, la hija del rey, Malty Melromarc se presenta como voluntaria para ayudarle en su misión. Sin embargo, es traicionado por ella y es acusado falsamente de aprovecharse de ella. Entonces, Naofumi se convierte en un paria social que es discriminado y odiado por toda la gente del pueblo a pesar de que no cometió ningún crimen. Con el resentimiento en su corazón, Naofumi continúa su viaje para poder sobrevivir y poder marcharse de este mundo. Más adelante, sin embargo, la dificultad de estar en su posición lo obliga a comprar una esclava demihumano llamado Raphtalia para acompañarlo en sus viajes. A medida que las olas se acercan al reino, Naofumi y Raphtalia deben luchar por la supervivencia del reino y proteger a las personas desamparadas de Melromarc.

Trama y desarrollo

Mi experiencia con Tate no Yuusha va más allá del anime porque anteriormente había leído parte del manga. Sin embargo, nunca lo acabé por razones que también están presentes en la versión anime, aunque aquí me aguanté para acabarla. Su adaptación animada cayó en manos de un estudio de creación reciente, Kinema Citrus. Algunos de los animes que han producido los recomendaría -Barakamon, 2014-, pero otros -Black Bullet, 2014- son de lo peorcito, así que hay que andar con los pies de plomo. A pesar de ello, el nivel de sus producciones suele ser alto, así que no defraudan mucho en ese aspecto. De su director, Takao Abo, poco puedo decir porque apenas ha dirigido otras series.

Para la mayoría no pasa desapercibido que Tate no Yuusha es un isekai con una premisa más que particular. Hablamos de que el héroe otaku de siempre es conducido a una situación de miseria donde se ve despojado de cualquier privilegio por un crimen que no cometió. Casi se podría contar aquí una trama más oscura sobre la venganza o la caída moral del héroe, similar en parte a lo que ocurría en Re Zero (2016). Tristemente por muy atractiva que resulte esta premisa el autor apenas supo aprovecharla para presentar algo que verdaderamente pudiera sorprendernos a todos.


Más importante aún es que interpreto esta obra como la expresión del resentimiento del creador hacia aquellas personas que le hicieron sufrir en alguna situación de abuso, fuera en el trabajo o la escuela. Yo no sé nada de su vida personal, pero los sentimientos e ideas expresadas y sus entrevistas dejan entrever la necesidad de desquitarse contra ciertas personas que le hicieron la vida imposible. ¿Por qué lo creo así? Por la situación injusta que sufre Naofumi desde el principio, en ella se nota una rabia muy contenida. A pesar de que no voy a alabar esta obra, no cabe duda de que el guionista puso mucho de sí mismo y eso no te deja indiferente cuando sondeas un poco las profundidades de esta obra.

En ningún caso creo que el autor sea un misógino, incel u otras lindezas. Varios artículos que he leído dejan claro que, por lo menos, en el anime el protagonista no expresa ningún odio o manifiesta ideas sobre la inferioridad de las mujeres. Por poner ejemplo de sus actitudes está el hecho de que en el capítulo 1 no aceptó el vino que le ofrecía Malty, sabiendo que podría darse una situación donde la situación de confianza entre ambos podría venirse abajo ante un error. ¿Alguien que piensa en las mujeres como objetos sexuales haría eso? Claro que no. Por otro lado, se nota que el autor tiene cierta mentalidad de otaku, pero no mucho más de la que tienen otros autores que fabrican historias para satisfacción de un público masculino.

De lo que no puede ser eximido es de cómo trata de abordar la situación de aislamiento social y la búsqueda de una salvación -por parte de alguien capaz de escuchar- y limpieza del honor manchado. Para empezar, al igual que muchos otros autores de isekai y Light Novel, el prota es el personaje “especial” que cuenta todo el favor del guionista. ¿Crees que no? Puede que a simple vista parezca todo lo contrario. Partimos de que la familia real intenta boicotearlo en su intención de prosperar y la mayoría del reino -junto con los héroes- le muestra su odio. No obstante, esto es una pantalla de humo para ocultar que la “vida miserable” que habita no es tal.


De ejemplo inicial podríamos poner que el supuesto odio que le tienen todos, pero al finalizar el episodio 4 observamos que los únicos que le detestan son la familia real y sus subalternos. En el resto de capítulos podemos comprobar que sus compañeras de grupo, los habitantes de numerosos pueblos, los demihumanos y otros personajes le muestran su aprecio. Es más las primeras y los demihumanos le muestran adoración y alabanzas constantemente. ¡Si hasta casi se podría decir que tiene un harem personal igual que cualquier otro prota de isekai! Al menos, no intentó construir una relación amorosa y eso se agradece. Otro punto es que se dice que el héroe del escudo es el más débil, pero es mucho más fuerte que los demás (a partir del cap. 9 demuestra que está por encima de ellos al vencer al jefe y resistir a Glass). Pese a que tiene el escudo, que es un arma defensiva; y que los demás llevan ventaja en todo sentido por contar con un equipo, nivel, armas y demás superior, Naofumi les adelanta. 

Algunos me podrán decir que Naofumi se esfuerza más y hasta cierto punto es verdad, pero el resto también realizan misiones y entrenan, solo que la narración prefiere ignorarlo y está más concentrada en dejar su imagen por los suelos. Además, Naofumi por tener el favor del autor tiene un poder que nadie más posee: el Escudo de la Ira. Este power-up es un insulto por tres motivos. En primer lugar, se nos vendió que el escudo era meramente un arma defensiva y por eso estaba en desventaja. En segundo término, porque rompe con la idea de que necesita necesariamente de sus compañeros para luchar, ya que el escudo no puede derrotar a nadie por sí solo. Por último, porque temáticamente carece de sentido y el precio que debería pagar hasta la fecha ha sido nulo. Es decir, no ha perdido facultades, seres queridos, una parte de su cuerpo o algo que verdaderamente suponga unas consecuencias negativas determinantes.

A pesar de que no es un protagonista de isekai que esté muy roto en comparación con otros como podrían ser Momonga (Overlord, 2015-2018) o Tanya (Youjo Senki, 2017), la realidad es que dista de ser el héroe débil y desfavorecido que intentan vendernos. De hecho, hasta le tienen que hacer trampas otros personajes para tratar de derrotarlo. En relación con esto hay que decir que Naofumi, a pesar de la desventaja de que la mayoría le odiaban, siempre tuvo los privilegios de ser un héroe, es decir, ciertas habilidades especiales que le han permitido hacerse un lugar de manera mucho más sencilla en comparación con el resto de habitantes de este mundo. Sin duda, hay varias ideas como la de comerciar que son mérito suyo, pero no vendamos la imagen del héroe sin oportunidades porque es mentira cochina.


Otro hecho clave es la demonización que se hace del bando contrario. Los antagonistas son poco más que caricaturas villanescas sin ningún tipo de rasgo o faceta positiva y solo existen para hundir la vida al protagonista. De ellos solo puedes decir que son malvados, corruptos, racistas u otro calificativo desagradable. La sensación que me transmiten es similar a la que sentía viendo los dramas infantiles de Candy Candy (1976-1979) o Lady Lady (1987-1988). Es decir, insoportable. ¿Cómo voy a tomarme en serio un conflicto que está causado por unos cretinos que el autor ha ideado así para victimizar y ensalzar al héroe? Ni los demás héroes se libran de ser catalogados de manera negativa, aunque sea de forma más moderada tildándolos de idiotas y egoístas.

Otra vez podrán alegar que todo el odio hacia Naofumi se debe a la Iglesia de los 3 Héroes y a cierto motivo del rey. Sin embargo, hay varios problemas con este argumento. Para empezar está el hecho de que, como he dicho, se les retrata como escoria y no como personas que tal vez está cometiendo un error y tienen defectos. A continuación, el motivo del monarca nunca se explicita, así que no hay apenas fundamentación. Por último, nunca se explora con cierto detalle las razones de porqué la Iglesia excluye al del Escudo y alaba al resto. Y hasta podría tener cierto sentido sino fuera porque el Pontífice acaba por actuar en contra de los otros tres héroes alegando motivos estúpidos. ¿Cómo van a dudar con tanta alegría de los que se supone son sus salvadores y que dentro de su religión tendrían la posición de apóstoles o santos? Es tan absurdo.

En conclusión, el autor acomodó a Naofumi para que siga conservando su papel de mesías al igual que cualquier otro protagonista de isekai. Es más fuerte, más virtuoso, más popular con las chicas y especial que todos los demás. Demostrado esto prefiero dirigirme al asunto de la limpieza de honor. En principio, el hecho de que se vaya ganando la confianza de las gentes del pueblo y sus compañeras me parece correcto y ayudan a mejorar su imagen de una forma noble. Lo que ocurre es que el quid de la cuestión radicaba en enjuiciar a los responsables de las injusticias cometidas contra Naofumi y eso solo tuvo lugar en el capítulo 21. Pero aquí es donde el autor mostró su peor faceta.


En vez de mostrar la madurez propia de alguien que ha superado el acoso y la intimidación, el protagonista demostró estar casi al mismo nivel que los villanos. El autor optó por un enfoque donde se buscaba la humillación y el escarnio público de los enjuiciados, es decir, el rey y su hija. Pero a un nivel vergonzoso en el que el juicio era televisado, se les privaba de todos sus privilegios y derechos como acusados, se les torturaba con el sello del esclavo y finalmente se les condenó a vivir para siempre como bufones. Aquí me sentí como si el autor expresara sus deseos de venganza que nunca había llegado a cumplir en la realidad. Lo siento, pero esto no es justicia. Esto es un desquite brutal que refleja la inmadurez del autor a la hora de abordar el tema. La peor conclusión que podría habérsele dado.

Realmente, el único tema decentemente llevado sería el de la salvación de Naofumi gracias a la aceptación y comprensión que mostró Raphtalia en el capítulo 4. Ahí podíamos ver a un Naofumi que lo que quería era que alguien le escuchara y no lo juzgara injustamente. Por eso creo que tras ese capítulo el conflicto emocional más importante -y el más interesante- había finalizado. Una vez Naofumi pudo volver a confiar en alguien y ver a Raphtalia como lo que era no había más que decir. Sin embargo, es una pena que la relación de Naofumi y Raphtalia se narrara con tantas prisas y hasta de una manera un tanto superficial, restándole impacto a la conclusión del arco. En sí, esto ya ha ocurrido en otros arcos como la rebelión del Pontífice, dando lugar a una ejecución casi cliché e insustancial.

Mirando esta serie de forma individual, al menos podríamos rescatar algunos aspectos como sería la realización de misiones secundarias o la exploración de diversos aspectos del mundo. Durante una parte importante del primer segmento, el protagonista estaba enfocado a estas misiones secundarias donde podíamos ver elementos más positivos y tolerables como la forma en que Naofumi sobrevive y avanza a partir de su actividad como comerciante. Otro aspecto a valorar serían las batallas, que en general están bien planteadas porque son fruto de un trabajo en equipo donde además los animadores se dan el lujo de recrear de forma artística varios de los ataques especiales de algunos personajes. Incluso el CGI está bastante bien.

Si bien hay que hacer un esfuerzo importante para ver esta serie desde la perspectiva de la aventura, dejando de lado todo el trasfondo temático que hay detrás. Y aún así no me gusta todo de su mundo porque están mal construidos aspectos como el matriarcado o el racismo contra los demihumanos. En particular, este último me hace reír porque a pesar de que debería ser un racismo generalizado, solo son racistas aquellos que son malos y el resto de personajes no tienen ningún tipo de prejuicio u odio. Por supuesto, tengo en cuenta que no todo el mundo comparta el mismo punto de vista, pero estamos en una sociedad medieval más atrasada donde deberían compartir la mayoría esta concepción de los demihumanos y no solo los que ejercen su función de antagonistas.

Calificación: 4